Regalo: pocas hebras, una explicación que permanece.
Para regalo gastronómico, el valor del azafrán puede contarse con tres imágenes: la flor, las manos que separan los estigmas y la infusión que llega a la cocina. La propuesta puede acompañarse de una indicación de uso y una lectura de Don Quijote, presentada como cultura y no como prueba de producto. Conviene elegir un formato comprensible para quien lo recibe y revisar la información real de la referencia. Un buen regalo no necesita prometer una superioridad mundial: necesita que el destinatario entienda qué tiene, cómo cuidarlo y dónde empezar a utilizarlo.
Conversar sobre un regalo con azafrán
