La denominación debe viajar con sus pruebas.
Para importar miel, empieza por producto, país de destino y uso comercial. Revisa origen declarado, denominación floral si procede, lote, etiqueta, presentación y condiciones de conservación. Los parámetros de calidad y controles de autenticidad deben responder a los requisitos de esa operación, no a una lista genérica. Ecológico y denominación de origen se consideran por separado y solo con documentación aplicable. La muestra puede orientar la elección sensorial; no reemplaza el expediente ni permite trasladar resultados de otro lote al suministro.
Delimitar una evaluación de importación
